Lactancia con pezoneras

Qué son las pezoneras para lactancia

Las pezoneras para lactancia son tetinas hechas de silicona o látex que cubren el pezón para usarse en el momento de amamantar al bebé. En cuanto a qué material es mejor, si la silicona o el látex, es cierto que el látex por su naturaleza le da una flexibilidad mayor, pero existe el riesgo de que la mamá o el bebé sean alérgicos a este material. Por seguridad, ya que el bebé es muy pequeño para conocer sus alergias, se recomienda utilizar pezoneras de silicona.

 Se utilizan cuando existe algún impedimento a la hora de dar de mamar normalmente. Generalmente estos problemas pueden ser:

    • Dolor a la hora de dar el pecho.

      El dolor puede venir porque el bebé no se haya enganchado al pecho correctamente y no esté succionando como debería. La lactancia en si no debe producir dolor; si lo hace, hay que revisar la postura del bebé y/o el enganche.

    •  Bebé prematuro.

      Los bebés prematuros son más pequeños, y obviamente tienen más dificultad de enganchar el pecho de la madre que un bebé a término.

Les cuesta más trabajo succionar, se cansan mucho sobre todo los primeros días de vida y el tema se puede agravar si la mamá tiene una fuerte subida de leche, que se da normalmente entre el segundo y el tercer día, ya que el bebé no tiene fuerza para succionar y el pecho se puede ingurgitar (se acumula la leche de manera que hace “tapón”) y entramos en un bucle desesperante. Para estos bebés la pezonera puede ser una gran solución pues el “pezón” es más fácil de enganchar y hay un mejor sellado entre la boca y el pezón.

    • Pezón plano o invertido.

Muchas mamás piensan que tener los pezones planos o invertidos va a afectar a la lactancia y no tiene por qué ser así. Pero si es cierto que los recién nacidos pueden encontrar alguna dificultad de encontrar el pezón y “enfadarse” rápidamente, por lo que una solución temporal puede ser el uso de una pezonera.

    • Grietas, ingurgitación o mastitis

      Como ya hemos visto, la subida de la leche y la no succión de la mama pueden conllevar a una ingurgitación del pecho: la leche se acumula tanto que obstruye los canales de salida e impide que salga.

La ingurgitación puede evolucionar a una mastitis, que es la inflamación del tejido de la mama y que puede terminar en una infección con dolor, hinchazón, fiebre y/o enrojecimiento de la zona afectada.

Las grietas se pueden producir por un mal agarre del bebé al pezón, haciendo presión en ciertas zonas del mismo, que lleva a provocar estas dolorosas heridas (puede hasta haber sangre).

Cualquiera de estos problemas no implica dejar la lactancia. Si aparecen, lo mejor es atajarlos cuanto antes. La solución principal es ir vaciando el pecho y la pezonera puede ser una gran aliada para esto.

Como usar las pezoneras para lactancia

Lo primero que tenemos que saber es que las pezoneras se deben usar para subsanar un problema temporal. No debemos prolongar su uso porque sí, pues terminarán interfiriendo en la lactancia. En mi caso, con mi bebé prematuro las tuve que usar durante unas tres semanas (probando sin pezonera primero en cada toma).

Las pezoneras son muy manejables y fáciles de poner. Simplemente hay que introducir el pezón en el hueco de la pezonera de manera que los laterales queden sellados a la aureola. No te preocupes si queda un huequito entre el final del pezón y el final de la pezonera, este hueco se rellenará ya que durante la succión el pezón se estira.

Pezonera de lactancia Philips Avent

Fuente: Philips Avent (www.philips.es)

Cómo elegir la mejor pezonera para lactancia

En el mercado podemos encontrar pezoneras de varias marcas muy conocidas dedicadas a productos y accesorios infantiles como Nuk, Chicco, Medela, Philips Avent, Suavinex… pero yo os dejo aquí mi recomendación según mi experiencia personal, y según he podido ver en la red, la de muchas mamás.

Como ya he comentado, mi bebé nació pre-término en la semana 36 y tuvo que estar ingresado en la planta de neonatos por varios factores que nos impedían traerlo a casa con nosotros. Cuando nació, tan pequeñito él, estaba tan cansado que no pudo agarrarse al pecho, aunque yo ya había empezado a sacar calostro. Por la mañana intentamos el enganche, pero era muy pequeñito y no tenía fuerza para coger bien el pezón. Unas dos horas después volvimos a probar, sin resultado.

Entonces una de las matronas me recomendó comprar las pezoneras, pues mi pecho empezaba a hincharse por la subida de la leche y el bebé no había conseguido sacar más que unas gotas.

Entonces no tuve tiempo de mirar en internet referencias, precios y valoraciones de otros clientes; de hecho, pregunté a la matrona del hospital cuál me recomendaría ella directamente. Sin pensarlo me dijo que las pezoneras de Medela, al igual que el sacaleches de Medela Swing, era lo que ellas más habían visto y comprobado que funcionaba.

Cuando fui a la farmacia no tenían las de Medela en mi talla, pero tenían estas de Philips Avent que en la práctica me fueron muy bien. No obstante, pedí las pezoneras de Medela por Amazon porque no es algo que provoque un destrozo en el bolsillo (hay cosas más inútiles y muchísimo más caras que seguro comprarás a tu bebé) y las dudas de si iba a poder tener una lactancia exitosa me estaban acechando muy fuerte.

Pezoneras de Medela para lactancia

Fuente: Amazon

 

He de decir que en mi caso las pezoneras fueron la solución. En mayúsculas y con confeti. Mi bebé ya podía engancharse al pezón-pezonera y comenzar a succionar, ganar peso y ponerse fuerte.

Una vez llegaron las pezoneras de Medela a casa la verdad es que no volví a usar las de Avent. No porque fueran malas, ya que en su momento fueron mi salvación, pero no son tan cómodas de poner y mantener en el pecho como las de Medela.

La principal diferencia es que las de Avent tienen dos solapas laterales que se pegan al pecho y las pezoneras de Medela simplemente tienen un círculo mucho más fácil de sellar. En mi caso, cuando Lucas tenía hambre era una carrera contrarreloj coger al bebé con una mano y con la otra ponerme la pezonera y colocarla bien a la primera. Así que mi recomendación, sin duda, son las pezoneras de Medela.

Tallas de las pezoneras para lactancia

Cada marca tiene su talla de pezoneras, aunque normalmente coinciden con tres: 14mm, 20mm y 24mm lo que podríamos traducir en pequeña, mediana y grande (S, M,L). Para saber tu talla tendrás que medirte el pezón en su parte frontal.

La talla de la pezonera es importante para que su uso sea exitoso. Una pezonera pequeña no valdrá de nada porque el pezón no entrará bien y el bebé no conseguirá succionar; y una pezonera grande hará que esta “baile” en el pezón, resbale y no se selle en la boca del bebé.

Preguntas frecuentes sobre las pezoneras para lactancia

    •  ¿Disminuyen la producción de leche?

No. Con un agarre correcto y una succión eficaz las pezoneras no tendrían por qué interferir en la producción de leche.

    • No volverá a querer coger el pecho

Para nada, con un buen uso de las pezoneras. Ya hemos comentado que este accesorio debe usarse en un momento puntual, por una situación excepcional en la lactancia. El bebé se guía a nuestro pecho principalmente por el olfato, de modo que seguirá buscando el pezón con o sin pezonera. Aunque si es cierto que si mantenemos la pezonera durante mucho tiempo por costumbre podemos confundir al bebé.

    • ¿Las pezoneras para lactancia aumentan los cólicos?

Un uso incorrecto de la pezonera puede interferir en la cantidad de leche que el bebé está recibiendo. Esto deriva en tomas más largas, o más frecuentes (o ambas) y, por ende, más probabilidad de cólicos en el bebé.

    • ¿Tengo que esterilizar las pezoneras?

Las pezoneras no necesitan muchos cuidados. Simplemente es recomendable esterilizarlas antes de su primer uso, para eliminar cualquier bacteria que pudiera venir dentro del paquete. Después de cada uso es suficiente con lavarlas con agua caliente y jabón neutro.

    • ¿Cuándo retirar las pezoneras para lactancia?

Cuanto antes, mejor.

Mi recomendación, que es la que me dio a mí la matrona, es que, una vez que el problema inicial se haya solucionado hay que intentar quitar la pezonera en cada toma. Es decir, mientras el bebé está succionando aprovechar una de las paradas que haga para retirarle suavemente del pecho unos centímetros y quitar la pezonera.

En ese momento nuestro pezón está sacado hacia afuera ya que el bebé ha estado succionando, por lo que puede ser la oportunidad perfecta de volver a poner al bebé y pueda continuar sin la pezonera. Puede que no funcione a la primera, ni a la segunda, pero cuando menos lo esperes tendrás una lactancia exitosa sin accesorios.

Las pezoneras para lactancia han formado parte de mi set de accesorios principales para el bebé durante varias semanas. Es importante tener todo a mano para no perder tiempo y dedicarte exclusivamente al peque en estos momentos que más te necesita. ¡Ánimo!